Los padres de los alumnos del colegio público Ponte de Doiras (Cervantes) están dispuestos a impedir que sus hijos coman hoy el menú que reciben en el centro si llega en las mismas condiciones que ayer, primer día del nuevo sistema implantado por Educación. «Para comela fría, traémola nós da casa», dijo una portavoz de la asociación.
Los padres y madres acudieron de nuevo al colegio para comprobar el servicio, pero el director les dijo que tenía instrucciones de la consellería de no permitirles la entrada y, si era preciso, que avisase a la Guardia Civil. Los padres le anunciaron su intención de entrar en el centro y el director renunció a llamar al cuartel.
De acuerdo con lo manifestado por la portavoz de la ANPA, como la cocinera era la que se encargaba de mantener limpio el recinto, la vajilla y los útiles de cocina, el comedor estaba sin limpiar, tal y como quedó del curso pasado, en tanto que los platos que utiliza el alumnado permanecen amontonados y sin lavar en una caja, porque la empresa que transporta la comida desde San Román no tiene obligación de hacer trasladarlos.
Además de fría, la comida resultó muy escasa, de acuerdo con la misma versión. A cada alumno le correspondió un trozo muy pequeño de pescado y otro de patata. Los propios profesores repartieron fruta y otros alimentos que traen para su consumo personal. De postre enviaron 18 yogures pese a que los comensales inscritos son 21. Los padres recordaron que la Inspección los retó a que esperasen a ver la comida, pero ahora ya lo comprobaron y el resultado es opuesto a la situación anterior. Piden que la Inspección de Sanidade haga controles.