Debate entre herencias dilapidadas y referencias al Dioni

La Voz

LUGO

El portavoz popular, Jaime Castiñeira, acusó al socialista Orozco de haber dilapidado la herencia que recibió de quienes le precedieron en el cargo. Señaló que antes de que Orozco fuese alcalde «xa había vida en Lugo e os lucenses xa nos sentiamos orgullosos de ser de Lugo». El edil popular recalcó que Orozco vendió patrimonio municipal (el alcalde replicó que con esas enajenaciones se consiguió más patrimonio).

En opinión de Castiñeira, Orozco es, en estos tiempos de crisis económica, «amigo e alumno avantaxado de Zapatero». Insistió en que Lugo es la segunda ciudad de Galicia en el ránking de deuda por habitante. Destacó que los gobiernos de Orozco pusieron en manos privadas la ejecución de 25 servicios. Fue muy crítico con el programa Lugo 10.

Triunfalismo

En su segunda intervención, el nacionalista Xosé Anxo Lage pidió disculpas por si alguien se sintió molesto por cómo inició la primera, al hacer alusión a una afirmación de Orozco: «Dixo unha gran verdade. En Lugo comemos moi ben, non hai máis que velo a vostede». Dijo que el análisis que hizo el alcalde del estado del municipio es puro triunfalismo. Aseguró que los planes E y Urban le salvaron el año al gobierno socialista de Lugo. Del tráfico, opinó que es un caos y que el Plan de Movilidad es para Orozco «un documento propagandístico». Criticó el programa Lugo 10. Lage cargó también contra el PP y la gestión de la Xunta; al grupo popular y al socialista les reprochó el «secuestro» del PXOM.

El portavoz del grupo socialista, José Rábade, tuvo ayer una intervención de perfil más alto del que suele mantener en las sesiones plenarias. Devolvió la pelota de la crítica, especialmente al PP, buscando tanto la defensa de la gestión del gobierno del que forma parte como castigar el flanco electoral de Jaime Castiñeira. «Non vale todo para intentar conseguir a alcaldía», dijo el portavoz del gobierno local.

De la «herencia» a la que aludió Castiñeira, José Rábade apostillo: «Con vostedes había quen non quería traballar para o Concello», dado que hubo un tiempo en el que la institución local tardaba muchísimo en pagar a los proveedores. También dijo al PP: «A débeda que temos, herdámola toda de vostedes». Frente a las críticas del portavoz popular a la gestión en personal, Rábade mentó al Dioni (personaje que protagonizó un famoso golpe) para ejemplarizar su desconfianza en la gestión del PP en dicha área.