PP y PSOE impiden al gobierno de Meira subastar dos parcelas para pagar una deuda

X.M.P. VILALBA/LA VOZ.

LUGO

La falta de mayoría absoluta del gobierno de Terra Galega en Meira le impidió ayer al grupo que lidera Antonio de Dios, por la oposición del PP y del PSOE, sacar adelante la propuesta de vender en subasta dos fincas municipales situadas en la zona de O Carballal. La venta estaba pensada para saldar la deuda del Concello con la junta de compensación que se creó con motivo de la urbanización de esa zona y que asciende a un total de 135.565 euros.

El Concello dispone en esa parte de la localidad de dos parcelas, valoradas respectivamente en 96.000 y en 43.000 euros (139.000 en total). Una tiene una superficie de 1.200 metros cuadrados, y es apta para la construcción de viviendas de promoción autonómica. La otra mide 500 metros cuadrados, y vale para levantar viviendas destinadas al mercado libre; sin embargo, se trata de una superficie en régimen de pro indiviso en una parcela cuyo tamaño total es el doble (1.000 metros cuadrados), compartidos a partes iguales por el Concello y por la empresa promotora de la urbanización.

Aunque la sesión, celebrada ayer por la tarde y con esa propuesta de la alcaldía como único punto del orden del día, duró menos de media hora, las intervenciones de los distintos grupos reflejaron la distancia que separa al gobierno de la oposición en este asunto. El alcalde, Antonio de Dios, recordó que se habían pedido varios informes antes de tomar la decisión de trasladar el asunto al pleno, cuestión sobre la que puso especial énfasis.

El regidor dijo que podría haber tramitado la venta por separado de las dos parcelas en ejercicio de sus atribuciones, pero aseguró que había preferido someterlo al dictamen de la corporación. El pleno, convocado con carácter extraordinario, está en principio vinculado con la siguiente sesión ordinaria, ya que en esa convocatoria se prevé el debate de los presupuestos.

Críticas de Folgueira

El portavoz popular, Rosendo Folgueira, comenzó cuestionando la necesidad de una operación de ese tipo para lograr liquidez; y recordó, citando decisiones del Gobierno central recogidas ayer por la mañana por alguna emisora de radio, que los concellos podían de nuevo solicitar créditos.

En segundo lugar cuestionó el papel jugado por el alcalde: «Non sei qué clase de xestor é vostede», declaró. El beneficio que logrará el Concello de Meira en este asunto, dijo Folgueira, se reduce a 3.000 euros, diferencia que consiste en lo que ingresaría por la venta y lo que tendría que pagar a la junta de compensación.

Contra la enajenación

El concejal socialista, Miguel García, ya anticipó al inicio de su intervención que su voto sería negativo. En primer lugar, se mostró partidario de que ese asunto fuese analizado por el gobierno que salga de las urnas tras las elecciones del año próximo. En segundo, afirmó que si se llevase a cabo esa operación, Antonio de Dios destacaría por haber decidido la venta de patrimonio municipal, asunto que dijo rechazar completamente. E incluso se preguntó si el alcalde tenía algún interés «oculto» en la operación.

Llegado el momento, los cuatro votos de TEGA resultaron vanos ante los cinco de la oposición (cuatro del PP y uno del PSOE).