La nueva cara de Lugo, aún en obras

G.G.Ubierna LUGO/LA VOZ.

LUGO

Por toda la ciudad hay carteles que publicitan edificios y reformas pagadas ?con el Plan E del Estado del 2009, aunque algunas todavía no se pueden utilizar

01 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Puede que muchos lucenses no sepan que las laderas de la Volta da Viña, bajo la ronda República Argentina, formaban parte de la finca del obispo en la Edad Media y eran conocidas como la Cuesta Pequeña del Baño. Ahora ya no hay excusa para no saberlo porque el terreno ha recuperado su nombre original y se ha convertido en una nueva zona verde de la ciudad, comunicada con el parque Marcos Cela mediante un puente de madera con unas vistas del Miño inmejorables.

Esta pasarela, así como el jardín con bancos que la comunican con República Argentina, es una de las obras realizadas con presupuesto del Fondo Estatal de Inversión Local (Plan E), que el Gobierno aprobó para el 2009. Costó 322.955 euros y ya está terminado, pero la tormenta de finales de junio arrastró parte de la gravilla del pavimento y, según fuentes municipales, «el servicio de Medio Ambiente ya está tramitando las propuestas» para arreglarlo «de inmediato».

Con este fondo se hicieron en 2009 casi 80 obras en la capital, algunas de las cuales siguen sin terminarse, y otras que, en teoría sí lo están, en la práctica aún están pendientes de «detalles» varios. Este es el caso del bloque de cinco pisos adaptados a discapacitados de la calle Leiras Pulpeiro, el aparcamiento Anxo Carro o el gimnasio de Frigsa. En estas dos obras, la parte correspondiente al Plan E ya se ha terminado pero, según indican fuentes municipales, en el entorno del campo de fútbol faltan arreglos con cargo al Plan de Cooperación y en las instalaciones de Frigsa, aún están pendientes «algunos acondicionamientos» con cargo al presupuesto municipal.

La finalización de otras nuevas infraestructuras depende de gestiones algo más complejas que terminar la obra civil. Por ejemplo, la apertura de la guardería de San Fiz está pendiente en gran medida de que la Consellería de Traballo se comprometa a financiar el mantenimiento. El Concello también tiene intención de abrir «a pleno rendimiento» la denominada Casa da Xuventude, también en San Fiz y sin terminar de construir, aunque la oposición duda que haya presupuesto.

A estas edificaciones, que le dan un nuevo aire a la ciudad, hay que añadir la reforma del Concello y de las oficinas municipales -que se terminaron en tiempo- o la reivindicada nueva piscina cubierta de Frigsa, que si no hay cambios, abrirá este otoño.