La empresa asturiana de transportes Mariño, propietaria del camión cisterna que volcó el martes por la mañana en la rotonda de Cruz do Lobo, en la N-634, confirmó ayer que hoy está previsto comenzar los trabajos para la retirada de la brea depositada en una fosa, al pie del lugar donde se produjo el accidente, en Barreiros. La compañía, especializada en el transporte de mercancías y residuos peligrosos, confirmó que se derramaron 20.000 litros de brea líquida. El resto, hasta completar los 25.000 litros de capacidad de la cisterna, quedaron en el interior. Ayer ya se habían llevado del aparcamiento del restaurante O Asador la cabeza tractora y el depósito donde transportaban el alquitrán, a unos 229 grados de temperatura. El vaciado de la fosa resultará sencillo, según explicaron, pues la brea líquida, una vez que alcanza los 90 grados de temperatura, se solidifica «y se comporta como el carbón». No se adhiere a ninguna superficie, por lo que se puede extraer con una pala y los restos se arrancarán con agua a presión.