06 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
La lápida de la capilla de Monserrat es la única sepultura de un miembro de la antigua familia condal monfortina que puede verse en la ciudad. En la cripta del convento de Santa Clara -en la zona de clausura y no abierta a visitas-se guardan los supuestos restos del séptimo conde y de su esposa, pero las sepulturas originales no se han conservado.
El octavo conde de Lemos heredó el título tras fallecer sin descendencia su hermano, el séptimo conde Pedro Fernández de Castro. Fue virrey de Nápoles y Sicilia y embajador en Roma y Venecia. En 1629, ya viudo, legó el condado a su hijo y se hizo monje benedictino. Murió en Burgos cuando hacía una peregrinación a Roma.