Peón de obra busca trabajo en bar

Lucía Rey
Lucía Rey LUGO/LA VOZ.

LUGO

El paro y la crisis han reducido las ofertas de empleo y están variando el perfil de las personas en riesgo de exclusión que tratan de acceder a algunos puestos en la provincia

04 ago 2010 . Actualizado a las 11:33 h.

Peones con mucha experiencia en la construcción que aspiran a un puesto como camareros, menores de 17 años que han dejado los estudios para ayudar en casa y mujeres mayores de 45 años con familia a su cargo que buscan su primer trabajo remunerado son varios de los nuevos perfiles que están generando el paro y la crisis económica entre quienes buscan un empleo en la provincia. Lo explican fuentes de Cruz Roja en Lugo, una de las entidades sociales que trata de ofrecer una salida laboral a los que se encuentran con más dificultades.

En los últimos doce meses, el panorama ha dado un giro de 180 grados, como destaca una de las orientadoras laborales de Cruz Roja en Lugo, María José López. Un dato lo demuestra: en el 2009, los programas de empleo de Cruz Roja cuajaron 92 inserciones totales (64 mujeres y 28 hombres); en los primeros siete meses del 2010, solo se han completado 17 (14 de mujeres y 3 de hombres).

No en vano, ahora las ofertas de empleo aparecen a cuentagotas. Para los hombres, el abanico es aún más reducido, y en lo que va de año solo han surgido posibilidades de empleo en granjas situadas en municipios del interior lucense. «La única gente que acepta ir a granjas son inmigrantes rumanos o marroquíes», afirma la profesional.

Para las mujeres llegan ofertas para trabajar como empleadas de hogar -por horas, pero sobre todo internas- o en la hostelería -camareras y ayudantes de cocina-. Según López, a pesar de la crudeza de la situación, en este momento lo tiene más fácil la mujer que el hombre. «A ellas -declara- les ofrecen puestos en los que tienen experiencia, porque son una prolongación de lo que hacen en sus hogares, en la cocina, en el cuidado de mayores...». A la sede de la organización han llegado tres hombres que quieren un puesto como empleados de hogar, ya que saben cocinar, planchar..., pero lo tienen complicado. «Ven que es una salida, pero es difícil colocarlos porque las mujeres no quieren hombres que las cuiden, aunque hemos tenido algún caso de acompañamientos de una hora». Todos son empleos con remuneraciones bastante bajas.

Casi 200 personas

Los programas de empleo de Cruz Roja asesoran en en estos momentos con 191 personas. Por otro lado, de enero a agosto, pasaron por el Espacio de búsqueda activa de empleo de la entidad 239 personas, la mayoría de entre 20 y 35 años. La cifra triplica ya la alcanzada en 2009, cuando acudieron 80.