«Chamáronme cambiachaquetas tanto no PSOE como no Bloque»

Benigno Lázare LUGO/LA VOZ.

LUGO

Fue el alcalde más joven de la provincia y se considera nacionalista de izquierdas

31 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Espín reconoce implícitamente su carácter controvertido. Sindicalista de Exminesa en la etapa más convulsa de la mina, llegó a la alcaldía de As Nogais con 23 años cuando aún le zumbaba en la cabeza la música militar bajo la que había desfilado durante el año y medio de mili. No es consciente de tener enemigos en activo pero en cambio es díscolo con las organizaciones políticas. Sin cambiar de ideología, nacionalista y de izquierdas, navegó entre el Bloque, del que sigue siendo concejal, y el PSOE. Su brujuleo tampoco tuvo motivaciones especulativo-financieras porque el Concello apenas tenía dinero y el 5% del presupuesto que podían cobrar los miembros de la corporación por ley, se destinaba a becas para los estudiantes del municipio.

Recién licenciado de la mili, encabezó una candidatura de izquierdas que tenía todas las de perder porque no llevaba a ninguna persona de la cabecera municipal ni conocida. Se gestó en el local que les prestaba el cura de Doncos en la casa rectoral, y tras un encuentro con dirigentes socialistas acabaron concurriendo bajo las siglas nacionalistas. Con cinco concejales, frente a tres de AP y otros tantos de UCD, fue alcalde por decisión de Eduardo Rangalleira, un edil ucedista que dijo abiertamente que la alcaldía le correspondía a Espín.

Con su predecesora, Angelines Salgueiro, tuvo que pactar los caminos a arreglar para que la Diputación enviase las máquinas. «Nunha ocasión Álvarez Paredes veu para levar a pala, porque levaba cinco meses traballando nun concello que non era de AP, pero Angelines casi se lle puxo de xeonllos pedíndolle que esperase porque aínda non estaba feita unha pista que popuxera eu», recuerda Espín. Pero el entendimiento entre los grupos no estaba reñido con la astucia, y ella sabía que el alcalde no pagaría el gasóleo hasta el remate de los trabajos.

Espín repitió como regidor nacionalista con mayoría absoluta en el siguiente mandato, pero en el siguiente lo dejó, coincidiendo con una fuerte división en la tercera asamblea de la AN-PG, y porque su constante cambio de turno en la mina le hacía muy difícil compaginar el trabajo con las funciones de alcalde. Coedo encabezó entonces una lista del PSOE y puso como condición que lo acompañase Espín, petición que fue atendida por este, según recuerda ahora. «Téñenme chamado cambiachaquetas, tanto no PSOE como no Bloque, porque son díscolo dentro das organizacións, pero a miña ideoloxía sempre se mantivo na mesma liña e lévome ben con todo o mundo». Posteriormente dejó la vida municipal, pero retornó y ya está en el segundo mandato como concejal del BNG.

En una ocasión tuvieron una reunión con el ex dirigente socialista Guillermo Galeote para elaborar la lista de los futuros diputados. Algunos consideraron que él podía ser candidato, pero otros no estaban de acuerdo y Antonio Gato hizo saber hábilmente que Espín era representante de la central nacionalista en el comité de empresa de Exminesa, y Galeote tachó su nombre. También cuenta otra anécdota suya con Solana y habla de la habilidad de este, pero de lo que más le gusta tratar es de la necesidad de una mancomunidad y de un intento fallido.