08 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
En casi todos los grupos de jubilados hay personas que hablan, más o menos, algún idioma extranjero aprendido durante los años de la emigración. Por ejemplo, en el de Portomarín un voluntario ejerce de intérprete de italiano, pero en estos colectivos también actúan de intérpretes de inglés, francés y alemán. Además, los extranjeros son muy receptivos y muchos entienden el español. A veces la traducción es múltiple y simultánea, como cuando un cuento de un voluntario iba siendo traducido al inglés por un nativo y de este al coreano por un asiático.