La provincia inició el carrusel de fiestas del verano en un ameno fin de semana
LUGO
El primer fin de semana de julio se convirtió en un preludio del carrusel de fiestas y eventos que quedan por delante. Tanto los lucenses como los primeros turistas tuvieron oportunidad de disfrutar de una variada y amena oferta, que incluyó citas destacadas como la Rapa das Bestas de Boimente (Viveiro), declarada de Interés Turístico Nacional y que ayer celebró su día grande en su 42 edición. Con el cielo encapotado y descartada la opción de ir a la playa, centenares de personas -tal vez no sea exagerado hablar de miles- optaron por acudir al curro de Candaoso y a los montes do Buio y Lerín, para asistir al ritual de la lucha del hombre contra los caballos. No faltaron el alcalde, Melchor Roel, ni el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, que ayer fue investido Monteiro Maior. Destacó el espectáculo de la bajada del ganado al curro, de la corta de crines y el marcado de las crías, la feria caballar, las carreras de caballos, las comidas campestres, la verbena...
En tanto a pocos kilómetros, en Viveiro, se celebraba la última jornada del Mercado Renacentista, con centenares de vecinos ataviados de época. Tras el éxito rotundo de la cena renacentista del sábado, el que ayer no hiciese sol favoreció la afluencia de gente, que pudo disfrutar del animado mercado y de las actividades que se sucedieron durante todo el día.
Otra cita destacada estuvo el sábado por la noche en Xove, con el festival de humor, que reunió a algunos de los más populares cómicos, desde Roberto Vilar hasta As Cantareiras de Ardebullo, Manquiña o Edu Soto. Según la organización, asistieron entre 1.200 y 1.300 personas. «As expectativas superáronse e estamos con ánimos de volver», señalaban. Antes del inicio del espectáculo el ambiente se caldeó con la instalación de una pantalla gigante en la plaza para ver el encuentro de fútbol entre las selecciones de España y Paraguay.
Por otro lado, en la parroquia de Santiago de Castillón (Pantón), se celebró ayer un acto de homenaje al misionero Francisco Fernández González, nacido en esta localidad en 1825 y fallecido en Dahomey -la actual República de Benín- en 1863. La conmemoración comprendió una misa, la proyección de un audiovisual sobre la historia de este personaje y una comida de confraternización. Fernández fue uno de los fundadores de la primera misión católica en este país africano, de la que ahora se celebra el 150 aniversario.
Y el consorcio turístico de la Ribeira Sacra abrió ayer una nueva temporada de recorridos del llamado Viñobús, que permite realizar visitas guiadas a diversas bodegas y lugares de interés histórico y cultural de la zona. El servicio está a cargo de dos vehículos que tienen su base en Monforte y Ourense y que efectuarán viajes durante todos los fines de semana del verano.