Los coches usados son hoy mejores que hace años. La impresión, que cualquiera puede compartir sin ser mecánico, tiene que ver con la calidad con la que salen de las fábricas y con el tratamiento que reciben durante su tiempo de funcionamiento. Pero sean cuales sean las causas de esa mejoría, parece haber también una consecuencia: en tiempos de crisis como estos parece percibirse un mayor interés de los compradores por la adquisición de estos vehículos.
Así se pronunciaba ayer el vilalbés Jesús Sardiña, empresario del sector de la automoción. El sábado y el domingo son los días elegidos para la celebración de una nueva edición de la feria del coche usado y de ocasión, una cita que ya alcanza cinco ediciones. El campo de la feria será el escenario de una cita cuyas expectativas parecen hasta cierto punto favorables.
Otro empresario vilalbés del sector, José Janeiro, confirmaba ayer que el mercado del coche usado estaba conociendo un cierto auge en estos meses: «A xente -dijo- pregunta máis».
Menor precio
Las campañas de apoyo a la compra de coches nuevos han tenido un cierto efecto dominó sobre este volumen de negocio: los incentivos que desembocan en la reducción del precio de los vehículos salidos de fábrica obligan también a disminuir el precio de los usados para mantener el interés de posibles compradores.
De todos modos, también las circunstancias actuales influyen en la decisión del que se hace con un coche de estas características. Por un lado, Sardiña afirma que el automóvil que abunda en este sector se mueve en una gama de precio que va de 5.000 euros para arriba; por otro, Janeiro asegura que se venden coches que cuestan unos 7.000 euros, aunque también hay transacciones cerradas con cantidades inferiores.
En total serán nueve los negocios presentes en la feria: siete tienen su sede en el municipio vilalbés y dos llegan de zonas cercanas. Una cuestión que en esta feria, como en otras, está presente es la posibilidad de apalabrar ventas con la exhibición de mercancía que se realiza.
Unos 400 automóviles
Las perspectivas indican que se espera la presencia de unos 400 coches en un recinto que ya sirvió en las ediciones precedentes para esta finalidad. La feria estará abierta al público los dos días de la mañana a la noche, e incluirá entre otros alicientes la presencia de un restaurante: cabe suponer que la decisión de elegir un coche puede tomarse con más rigor si el estómago está lleno.