Lamentable el partido de Melilla. En veinte minutos, todo finiquitado. Lo inmediato es jugarse la novena plaza con Cáceres y La Palma. Una pena. Este equipo da para bastante más y lo ha demostrado. Pero ahora mismo el Breogán está enfermo, y hablamos de la sociedad en general, sumida en un pozo de abandono y rutina que da miedo. El afán de vender un equipo en la miseria lo justifica todo. ¿Hay alguien detrás de la plantilla? Impresiona la sensación de abandono semana tras semana. Burgos nos pasó por la derecha, Cáceres puede hacerlo esta noche. ¿Son mejores que nosotros? No hay quien se crea tal cosa. Simplemente luchan por algo. ¿Por qué lucha el Breogán? Aquí parece que si no se pagan grandes salarios, no merece la pena nada. Pues no señor. Este es un equipo digno que puede hacer mucho más. Sólo hay que darle un poco de color desde la propia casa y marcarle un mínimo de exigencia.
Repito lo de siempre, ganar o perder no es lo mismo. Jamás debe llegar ese mensaje a los jugadores ni a los aficionados. El Breogán transmite indiferencia. Aburre, en una palabra. Puede haber play off hasta el 4 de junio y estamos en febrero. A tiempo de pelear por todo en primera o segunda ronda. Que alguien aclare a la afición qué se quiere realmente de esta triste sombra en que se ha convertido el Breogán.