Tras el último susto que nos dio el Tarragona y la fiesta mayor de la Copa del Príncipe, vuelta a los partidos de verdad. Hoy toca visitar al Melilla. Acaba de ganar en su cancha, y en su ciudad, dicha Copa. No es bueno de cara al futuro. La última que ganó el Breogán en Zaragoza, aquella en la que a pie de pista se hablaba de ser recibidos en la Zarzuela, fue el preludio de un tremendo fracaso. Que el Melilla sea el líder para mí es una sorpresa. Cai y Menorca tenían más obligación, pero transcurrida media liga larga, los norteafricanos se llevan hasta el momento todos los honores.
Debería dar un golpe de mano el Breo, va siendo hora, porque lo necesita de cara a la clasificación y también lo necesita el ambiente o entorno. Un soplo de alegría que permita aferrarse a la idea de que este no es un equipo de funcionarios, sino de transgresores. Vamos bien, somos un conjunto barato y hacemos más de lo esperado. Vale. No hay lugar a los reproches, pero si el Melilla va líder, y algún Ferrari como Cai y Menorca es conducido por un carretero, que alguien nos venga a demostrar que el Breogán es peor que ninguno de los que lleva por delante. Sólo un poco de rabia, algún grito, algo, que nos permita recordar que el Breogán era el equipo más importante de Lugo.