Inicialmente, tanto la residencia de ancianos de Monforte como la de Viveiro iban a ser gestionadas por Sogaserso (Sociedade Galega de Servizos Sociais), la sociedad puesta en marcha por el anterior gobierno de la Xunta, el bipartito que formaron PSOE y BNG, con la participación de las dos cajas de ahorros gallegas (Caixanova y Caixa Galicia).
Su finalidad era construir, equipar y gestionar residencias de ancianos y centros de día para contrarrestar el déficit de infraestructuras de servicios sociales en la comunidad. Con el cambio de gobierno llegaron los recelos hacia la fórmula jurídica. Hace apenas unos días, la Xunta inició el proceso para abandonar Sogaserso, con lo que la titularidad y la gestión de las residencias pendientes de apertura -Monforte y Viveiro, en Lugo; y Vimianzo, en A Coruña- quedaría en manos de las cajas de ahorros, privadas.
Tarifas «residencia pública»
Al parecer, la Xunta se ha comprometido a garantizar que los centros mantendrán «tarifas de residencia pública», pero siguen quedando muchas dudas por resolver.