La Liga Femenina-2 se desangra económicamente. El recrudecimiento de la crisis en el segundo semestre del 2009 ha convertido la supervivencia de algunos clubes en un auténtico camino de espinas. El Badajoz fue el primero en dar síntomas de bancarrota, pero su caso no era aislado. Solo se trataba de la punta de un iceberg que tiene dimensiones kilométricas. Cáceres, Conquero, Aros o Chajeba han salido a la palestra en los últimos días por sus dificultades para continuar en competición de forma digna. Los equipos gallegos forman parte del grupo de hormigas que, ante la previsión de falta de apoyos, optaron por apretarse el cinturón y reducir drásticamente sus gastos. Por desgracia, en la categoría hay demasiadas cigarras, que derrocharon lo que no tenían. El Arxil se vio forzado a recortar su presupuesto. Aún así se realizó un esfuerzo para confeccionar un plantel de ciertas garantías, lo que obligaba a mantener en nómina a Tatiana Gómez, su estrella. El apretón de cinturón fue mayor en Ourense. Carmelitas y Pabellón confeccionaron dos presupuestos realistas para pelear por la permanencia y de momento «sus jugadoras están cobrando al día», según aseguran desde Ourense. Pabellón y Carmelitas al límite La única alegría que se ha permitido el Carmelitas es el relevo de Juan Rodríguez en el banquillo. Tito Fernández, un hombre que siempre ha estado ligado al club, se hizo cargo del equipo unas semanas antes del parón navideño. De igual forma, el Pabellón optó por destituir a José Luis Guede para buscar un revulsivo en la figura de Lisardo Rodríguez, que ya lo dirigiera en otras ocasiones. El Extrugasa también está al día, pero «su economía está al límite». Una situación similar se vive en Ferrol porque el Universitario no puede hacer dispendios, pero tampoco existen razones para creer que adeude alguna nómina a sus jugadoras. «No se sabe a ciencia cierta como están las cosas a nivel económico, pero el club está muy tranquilo», comentaron desde la ciudad departamental. Con el Ensino pasa tres cuartos de lo mismo, y es norma en el club lucense dejar claro que se pagan las nóminas y que todas sus jugadoras está afiliadas a la seguridad social. Y el Pío XII no es la excepción gallega. «Me extrañaría mucho que acabara debiendo algo porque históricamente siempre ha cumplido con los pagos y hasta ahora están al día», explican desde Santiago. El club está pendiente de que Lowenthal arregle sus problemas con el visado. Agonía en el sur El caso del Badajoz escandalizó a la Liga hace unas semanas porque la directiva optó por competir con juveniles . No fueron pocos los que lo acusaran de falta de ética. El otro club extremeño, el Cáceres, tampoco está para tirar cohetes. Sufre la espantada de sus jugadoras porque adeuda dos mensualidades. Las primeras en hacer las maletas han sido Demetres Adams. También pasa apuros el Aros como consecuencia del retraso en el cobro de la subvención del ayuntamiento de León de la pasada temporada. En el ADBA de Avilés parte de la directiva se dimitió en pretemporada y hace unos días Jerica Watson, su jugadora más emblemática, se marchó sin dar explicaciones.