La espera media para acceder a una intervención quirúrgica en el Hospital Xeral se redujo en un año en 8,2 días, según informaron ayer el gerente, Francisco Vilanova y el director médico, Félix Rubial. La demora por término medio para una operación se situó a finales del pasado año en 73,8 días y la espera para acudir a una primera consulta del especialista, en 51,3 días. A finales del pasado año estaban pendientes de pasar por el quirófano 2.835 asegurados, de los que 79 llevaban aguardando entre 6 y 12 meses; 856, entre 3 y 6 meses y 1.900, menos de tres meses. La razón por la que hubo este este espectacular descenso hay que buscarla, según el gerente, en las reuniones semanales de programación, en las que entregan los listados de pacientes más antiguos y de prioridad 1 a los jefes de servicio para organizar los quirófanos; la derivación a los centros concertados de las patologías menos complejas y el alquiler de quirófanos en centros concertados para que opere personal del complejo en actividad ordinaria, entre otras. Vilanova insistió que el objetivo es sacar mejores rendimientos en jornada de mañana. «Só hai en marcha programas especiais -apostilló- de especialidades que o requieren en non como era otros anos, que se facía de maneira global». En cuanto a las listas de espera para acudir a la consulta de un especialista, había a finales de año 14.590 personas en esa situación, de las que solo 48, según la misma fuente, llevaban más de 12 meses esperando a ser atendidas y 177, entre 6 y 12 meses. El gerente del complejo hospitalario, Francisco Vilanova, se mostró satisfecho de los resultados obtenidos e insistió en que habían conseguido la mayoría de los objetivos institucionales. Vilanova destacó que el pasado año se habían registrado en el complejo 23.900 ingresos, con una estancia media de 8,74 días; atendieron 94.000 urgencias y realizaron 15.310 intervenciones quirúrgicas. Los oncológicos, al día El gerente apuntó que había conseguido reducir en cuatro días la espera media quirúrgica de las intervenciones catalogadas como de prioridad 1, de 48 a 44 días, lo que suponía que no había pacientes oncológicos graves en espera de pasar por el quirófano. Las intervenciones de pacientes de prioridad 2 pasaron de una espera de 69 días a 75, es decir, un incremento de seis días, en tanto que los de prioridad 3, donde están la mayoría de los pacientes y con patologías banales, se redujeron las esperas en 13 días. Vilanova destacó la mejora en las listas de primeras consultas médicas de enfermedad en servicios como angiología y cirugía vascular con una demora media de 87,3 días y 535 pacientes a la espera de acudir al especialista; en cardiología, con 443 pacientes y una demora media de 31,5 días y oncología médica, con 4,1 días. El gerente explicó el descenso en las listas de espera (en tres meses las de consultas externas pasaron de 19.507 pacientes en septiembre a 14.590 en diciembre y las de cirugía de 3.382 a 2.835) en las medidas de gestión adoptadas para reorientar la actividad. En concreto habló de las reuniones de programación quirúrgica semanales con los responsables operativos de los servicios a los que les entregan el listado de los pacientes más antiguos y de prioridad uno; la priorización de la patología urgente, oncológica y compleja y la derivación a los centros concertados de la patología menos compleja y más barata. Destacó también que obedecía al alquiler de quirófanos en los centros concertados para uso como quirófanos ordinarios por personal facultativo del complejo. Esta medida afecta a dos especialidade, traumatología y cirugía general. La programación de cirugía ordinaria en jornada de tarde fue otra de las razones alegadas.