El presidente de la Federación Gallega de Transporte, Alfonso Parga, reconoció que sucesos como el de Reguera Trans son el fiel reflejo de la situación de crisis y crispación que atraviesa el sector del transporte en la provincia de Lugo. Admitió, sin embargo, que los problemas no se solucionan a través de actuaciones delictivas.
A la crítica situación del sector de los últimos años hay que añadir, según explicó Parga, la subida del precio de los combustibles de las últimas semanas y el comportamiento de los entidades financieras que tienen cerrado el grifo a todo tipo de operaciones crediticias.
Según Parga, el sector está sometido a una reconversión silenciosa que eliminará del mercado a entre un 30% y un 40% de las empresas gallegas, que entre finales del 2007 y este año dejarán sin empleo a entre 8.000 y 9.000 personas, a través de un goteo continuo y sin protestas. «Hai desánimo entre a xente, que está tratando de aguantar. No sector vemos un pesimismo grande».