Desde la empresa promotora Acuinor, su responsable Ramón Álvarez-Cascos quiso ayer dejar claro que las administraciones afectadas por la sentencia son la Xunta y el Concello: «Acuinor es, una vez más, el gran perjudicado». Recuerda que Acuinor cuenta con permisos y autorizaciones de la Xunta «que gozan, en principio, de la presunción de validez absoluta».
Sobre las declaraciones de Adega con respecto al último fallo, Álvarez-Cascos las tacha de «descalificatorias y amenazantes con directas acusaciones de corrupción, fraude, etcétera, solo decir que ya no nos sorprenden, pues es bien conocida ya por todo el mundo este tipo de política infundada y sin justificación alguna, que siempre desarrollan como táctica, que ya a nadie convence».
Estudiar con detalle
Desde el Concello, el alcalde Fernando Suárez optó por no realizar declaraciones hasta estudiar con los abogados y en detalle el fallo judicial.
Cabe recordar que las obras de la construcción de la piscifactoría de Foxo Longo fueron paralizadas por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia en mayo del 2006. Mientras se resuelven los distintos procesos judiciales, la zona de obras presenta un estado de abandono e incluso algunos vecinos han denunciado su peligrosidad por carecer de protección.