Feijoo y Blanco se miden en Lugo

LUGO

El presidente de la Xunta estará mañana en la capital para visitar el hospital y Blanco asistirá el sábado al inicio de las obras del nuevo puente de San Lázaro

01 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En la dura carrera de fondo que es la política, las metas volantes también puntúan en la clasificación general. Populares y socialistas hacen de Lugo, en estas horas previas al San Froilán, una etapa para dejarse ver por el público, vale decir por los potenciales votantes, junto a las obras que mejor identifican su gestión. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, estará mañana en la capital lucense para visitar el nuevo hospital y, el sábado, el ministro de Fomento, José Blanco, asistirá al comienzo de la construcción del nuevo puente sobre el Miño. Quizá haya quien quiera ver este fin de semana el inicio en Lugo de un mano a mano entre los dos líderes políticos en una larga carrera hacia la meta de los próximos comicios autonómicos.

Ayer trascendió que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, visitará mañana las obras del nuevo hospital, un acto al que han sido invitados, según parece, los otros grupos municipales. Que el máximo responsable del Gobierno de Galicia compruebe el estado de ejecución de un proyecto financiado por la Administración autonómica no tiene nada de especial. Pero si lo hace el día antes de que el ministro de Fomento asista al comienzo oficial de las obras de construcción del nuevo puente sobre el Miño, entonces el asunto tiene su gracia. Quizá es coincidencia, o tal vez no. Pero es así, y el hecho es que la fecha para la visita de Blanco está anunciada desde hace un par de semanas.

Plazos

Feijoo tendrá ocasión de recordar que la construcción del nuevo hospital la puso en marcha un gobierno del PP y será otro del mismo partido el que lo pondrá en servicio. Para el presidente de la Xunta, quizá lo más comprometido es fijar los plazos en los que se materializará la mudanza de las actuales instalaciones a las levantadas en el monte San Cibrao. Por otro lado, el presidente sabe que aún está muy fresca la presentación de Impulsa-Lugo, su plan de discriminación positiva para la provincia. Y seguramente quiere rentabilizarlo.

Para el ministro José Blanco, el inicio de las obras del nuevo puente representa mucho. Por un lado, supone escamotear a la oposición política un argumento que le ha dado mucho y muy eficaz juego a lo largo de los últimos años. Es un Gobierno del PSOE y, dentro de él, un ministro de Palas de Rei, el que dota a Lugo de una infraestructura que otros le negaron durante años. Blanco enterrará bajo la simbólica primera piedra, si es que el acto previsto la incluye, muchos de los sinsabores que le procuraron en este asunto los propios errores de cálculo, ciertos excesos electoralistas y un punto de demagogia. Blanco ya es, sin duda, el ministro del nuevo puente. Además, el titular de Fomento llegará a Lugo con la tranquilidad del que sabe que de su departamento sale el grueso de la inversión prevista por el Estado en la provincia para el 2010; por primera vez se rompe el techo de los 300 millones y, en un presupuesto de crisis, aumentan notablemente, con respecto al actual ejercicio, las consignaciones para la provincia.

Coincidencia o no, Feijoo y Blanco lucen músculo gestor en Lugo en vísperas del San Froilán. Volverán en los próximos días, porque serán protagonistas de las simbólicas aperturas de sendas puertas de la Muralla.