Impresentables cifras de inversión pública

LUGO

La crisis ha calado tan hondo en las conciencias que todo el mundo hace y acepta recortes, desde la cesta de la compra a las inversiones multimillonarias. Pero la crisis no es una excusa válida para una caída del 60% en la inversión del Estado en Galicia. Si el aznarismo nos colocaba directamente en bajos porcentajes de los Presupuestos, con Zapatero aumentaron las inversiones anunciadas, pero luego se descubrió que muchas no se ejecutaban, con lo que el dinero prometido se desviaba a otros lugares. Creíamos que la llegada de José Blanco a Fomento abría una nueva etapa de racionalización y cartas boca arriba en el ministerio más inversor. Quedan otros seis meses para que la tendencia se corrija. De lo contrario, solo tendríamos dos explicaciones posibles a la actuación del Gobierno: o mala gestión o mala intención hacia Galicia.