El Prone 2009-2010 vio ayer la luz oficial en una presentación en As Termas en la que se redobló la apuesta por la cantera
05 sep 2009 . Actualizado a las 18:35 h.Giraron los focos y alumbraron a cinco premiados, que se llevaron material deportivo por gentileza del Azkar. Daba comienzo así la presentación ante su público, ante los visitantes que se agolpaban en el centro comercial As Termas, del nuevo proyecto del Prone en la División de Honor del fútbol sala nacional. El año de la consagración de la política de cantera, reflejada en una media de edad, como bien subrayó su presidente, Manuel Vázquez, «de 22 años».
Retumbaban las paredes del recinto cuando al tañido de los nombres de los jugadores. Nada podía resultar más simbólico que el dorsal número 1, y el primero en subir por la rampa mecánica por donde uno tras otro llegarían sus compañeros de la mano de un niño, fuese el portero canterano, toda la vida vinculada al club, e internacional sub 21: Óscar Iglesias.
Le siguieron todos los demás, los componentes de un plantel rejuvenecido, en el que el toque de veteranía lo ponen otro portero, Toni, y un recién llegado, Renatinho. Toni dejó esta vez el brazalete de capitán, y el nuevo portador del estandarte será otro curtido (aunque joven) dentro de la plantilla: Mimi. «Toni se lo ha cedido de forma muy generosa», destacaba el máximo mandatario azulón.
Público de relumbrón
El Azkar quiso redoblar su vinculación con Lugo, y todas las instituciones de la ciudad estuvieron representadas en el acto. Desde el alcalde, José López Orozco, al presidente y vicepresidente de la Diputación de Lugo, José Ramón Gómez Besteiro y Antón Bao. Pero también se contó con miembros de otros equipos de la ciudad: por allí estaban Quico Bouza, del Emevé, o Chete Pazo, director general del Breogán. Como dijo el presidente pronista: «Nuestro rumbo es la cantera e integrarnos cada vez más en la ciudad».
Pero sobre todo, el acto consiguió concitar a un buen número de aficionados, que aplaudieron a rabiar cuando aparecieron por el pasillo rodante, como en una rampa de salida, Fernandinho o Hugo, y que sobre todo reconocieron el trabajo del entrenador, Bruno García, el último en subir, y que se llevó la mayor ovación de la tarde, noche ya. «Queremos prestarle especial atención a nuestra afición», anunció Vázquez, que dejó una sorpresa para el final: «Hemos reducido los precios. Queremos premiar la fidelidad y trabajamos para que el coste de ver al Azkar sea ridículo».