Hace 27 días que la gran hazaña de Luis González comenzó en Irún. Antes de empezar toda la gente le decía que no iba a conseguir llegar a Santiago y que tendría que abandonar a pocos metros de la salida. Sin embargo, son casi 700 los kilómetros que lleva recorridos y en 3 días espera llegar a su destino como comenzó. En una bicicleta especial adaptada para su minusvalía. Con su hazaña pretende impulsar la asociación de ayuda a personas parapléjicas que ha creado con el apoyo de su hermana.
-¿Cómo están yendo las etapas?
-Muy bien, mucho mejor de lo que me esperaba. Desde que he salido no he tenido que parar ni un solo día y, excepto algún que otro pinchazo de la bicicleta, puedo decir que todo va según lo previsto.
-¿Qué dificultades se ha encontrado por el camino?
-Creo que lo que peor estoy llevando es el calor. El accidente de tráfico que sufrí hace quince años me impide transpirar correctamente y cada poco tengo que estar echándome agua por encima para reducir la temperatura de mi cuerpo.
-¿Cree que otros minusválidos repetirán su hazaña?
-Espero que sí. No tantos kilómetros porque es muy duro, pero espero que la gente siga mis pasos. Por el momento ya me he encontrado algún que otro gallego que, aunque el camino pasa por cerca de su casa, está esperando a que lo habiliten para poder ir hasta Santiago.