Medio siglo de cariño al cliente

LUGO

La generosidad y una exquisita atención al público permitieron al Hostal Restaurante Vilasante, en Triacastela, seguir creciendo desde su fundación en 1947

16 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

En 1932 Francisco López Rodríguez y su esposa Herminia Piñeiro Valcárcel decidían, él natural de Villádiga (Sarria) y ella de Triacastela, decidían abrir en Triacastela un negocio de zapatero. Curiosamente esa aventura empresarial no tiene nada que ver con lo que en la actualidad dirigen su hijo, Manuel López, su esposa Vicenta García, y su nieto José Manuel López, el Hostal Restaurante Vilasante.

El paso de la zapatería inicial a lo que se puede considerar como el colmado de pueblo en el que había de todo se produjo en 1947, año en el que se puede situar el negocio de hostelería actual.

Otro cambio sustancial se produjo alrededor de 1962 cuando Manuel y su esposa asumen el peso del negocio y a todo lo que ya vendían unen un taller de zoqueiro. El éxito de la iniciativa fue inmediato y la empresa surtió de zuecos a buena parte de Galicia, así como las zonas limítrofes de León. La zoquería cerró en 1993 al descender la demanda por comenzar el asfaltado de pistas y dejar de ser los zuecos un elemento imprescindible para caminar por las, hasta entonces, pistas intransitables de los pueblos.