El historiador local realiza un interesante repaso por los muchos datos equivocados aparecidos en la página de turismo del Concello, que visitan miles de personas
16 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En el anterior artículo, que dediqué a comentar los errores que contiene la guía Ciudades con encanto. Lugo , por razones de espacio quedaron sin reseñar algunos. Así se confunde la iglesia de San Francisco con la de Santo Domingo; la cárcel del Partido Judicial con la cárcel episcopal; el monolito de los patrocinadores de la iluminación de la muralla con el de Patrimonio de la Humanidad; el peto de Ánimas del Carmen con uno de limosna para san Froilán o encargar a Juan Montes la dirección de la Banda Municipal en 1888, cuando lo fue en 1876.
Otros errores son atribuir al doctor Castro el alfar que hizo su hermano Vicente; levantar el monumento al Bimilenario, «en el lugar donde estuvieron hasta 1947 los restos del acueducto romano», restos que no aparecen en las fotografías más antiguas ni recuerdan los mayores de setenta años; derribar en el siglo XIX la cárcel del obispo Izquierdo, edificio que se conserva modificado en el Campo do Castelo, «para construir el reducto fortificado de María Cristina», o decir que fue esta reina quien lo mandó construir, cuando lo decidió la Diputación, que acordó darle ese nombre.
La web
Tampoco la web del Concello (www.lugoturismo.com) se libra de errores, confusiones e imprecisiones. Pero en este caso lo que se dice en la web lo dice el Concello, no quien lo escribió. Y el Concello no debería ignorar su historia ni decir cosas que no son ciertas. Se repiten muchos de los errores que aparecen en la citada guía, como decir que los leones de la fuente que hubo en la Praza Maior son de bronce, cuando lo eran de hierro; que el padre del poeta Luís Pimentel era arquitecto, cuando era delineante, que la iglesia de Santa María A Nova es neoclásica, cuando es barroca, o confundir el Regueiro dos Hortos con el Carril das Hortas.
En el apartado «Qué visitar. Monumentos», en «la Catedral de santa María», se dice que la imagen de la virgen de los Ojos Grandes es «de época románica», cuando es gótica. Al hablar de la «Iglesia de San Froilán» se afirma que el hospital de San Bartolomé se fundó en 1621, cuando es un hospital medieval que estuvo en las Cortiñas de San Román. También se dice que desapareció por un incendio en 1878, cuando fue en 1857.
Con el emplazamiento de la capilla de San Roque la web da la impresión que la traslada de sitio. Primero dice que está situada «cerca de la muralla, frente a la Puerta de San Pedro o Toledana», para luego aclarar que «en un principio estaba situada al lado de la antigua carretera de Castilla», que es en donde estuvo siempre y sigue estando.
Corpus y cuartel San Fernando
De la capilla del Carmen se dice que está cubierta con una «bóveda de cuna», que en la versión en gallego se traduce por «bóveda de berce», término que dudo que exista en la terminología de arquitectura. Es una falsa bóveda de barrotillo que imita la forma de una esquifada de arista, y aunque no sea de cañón propiamente dicha, resulta más correcta la denominación «barrel vault». Aprovecha para elevar a la categoría de «museo de arqueología romana» la exposición permanente de la Sala Porta Miñá.
En la guía El Viajero (2005), de la que en su día dimos cuenta, al hablar del Corpus, página 122, dice que: «En las calles se forma una alfombra floral en el recorrido de la procesión». Y como se copian unos a otros, a fuerza de repetir parece que las mentiras son verdades, de manera que la web, en «Fiestas de Interés Turístico Gallego», nos dice que «las calles se cubren de alfombras multicolor confeccionadas con flores», aunque todos sabemos que esto no es cierto.
Del cuartel de San Fernando se señala que se construyó a finales del XVIII «y entonces tenía el extraño nombre de Cuartel de Inválidos». Si hacemos una carnicería lo normal es llamarle carnicería, y si construimos un Cuartel para los Inválidos del Ejército, lo normal es llamarle Cuartel de Inválidos, u Hospital de Inválidos, como el célebre de París. ¿Dónde está el extraño nombre?