El verano llena los pueblos de Galicia de turistas. En muchos casos, emigrantes o hijos de estos vuelven a esta tierra para pasar las vacaciones. Los gallegos, aprovechando la ocasión, celebran en estas épocas de más afluencia de gente las fiestas de pueblos y aldeas. En Sambreixo, para atraer a los turistas, celebraron ayer sus festejos en honor a la Peregrina con una «caza de cabra».
El acto consistió en soltar una cabra pequeña por una finca para que los vecinos la cazasen. Pero, en esta ocasión, las armas se quedaron en casa y fueron los brazos de los participantes los encargados de capturar al animal. Para evitar incidencias, el ejemplar usado era de pequeñas dimensiones. Sin embargo, según aseguran los vecinos, «aunque ayer el bicho fue manso, días antes de que empezara la fiesta no había forma de agarrarlo para meterlo en la cuadra».
A lo largo de la tarde fueron muchos los vecinos del lugar que se acercaron al establo para ver al animal. Algunos, debido a lo pequeño que era, decían: «El primero que se tire encima de él lo mata». Sin embargo, nada más soltar la cabra fueron cuatro los participantes que la capturaron sin que el animal sufriera daños. Por ese motivo hubo que hacer una segunda ronda de desempate. Esta nueva oportunidad alzó como vencedor a Jesús Ángel Sánchez. Un vecino de Antas de Ulla. «La caza fue fácil. Lo peor fue que en el prado había muchos excrementos de vaca. Como era difícil cogerla, me lancé en plancha y, al mismo tiempo que me hacía con ella, aterrice sobre uno de estos regalos», indica. El resto de participantes tuvieron que irse para casa con algún que otro rasguño.
Por la noche, dos orquestas y el sorteo de otra cabra protagonizaron el fin de fiesta. Anxo García, uno de los organizadores, asegura que este año la celebración ha sido todo un éxito. «El domingo no había forma de moverse por el campo de la fiesta», añade. Según dice, en ediciones venideras tendrán preparadas sorpresas como la de la cabra. De todos modos, aún se le ha ocurrido ninguna idea original que pueda triunfar.