31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Las ideas brillantes son las más simples. Es el caso de los gandaderos de San Cidre, en Abadín, que han percibido que la carne gallega criada al aire libre es un manjar con mucha demanda. Y al mismo tiempo, que internet permite vender y enviar directamente el producto al consumidor, sin perder dinero en intermediarios. Y la empresa marcha viento en popa, como era de esperar.