La belleza de este centro recreativo viene dada no sólo por su frondoso paisaje, sino también por la escrupulosa limpieza y el cuidado de sus instalaciones
25 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La playa fluvial de Baamonde se encuentra a orillas del río Parga, poco antes de su unión con el río Ladra, y a sólo 500 metros del núcleo de población de Baamonde.
Su titularidad es privada, aunque se permite la entrada de cualquier foráneo previo pago de la entrada, salvo los socios que acceden gratis.
El parque cuenta con mesas y parrillas, además de un parque infantil, aseos independientes para hombres y mujeres y un antiguo molino.
El campo de fútbol se encuentra al otro lado de la carretera. Tanto las porterías, como los bancos de madera que existen para los jugadores se encuentran en perfecto estado. Además, el campo está cortado, lo que facilita que el balón corra.
El mantenimiento y limpieza del área recreativa es impecable e intachable.
La playa fluvial es pequeña, pero esto se compensa con la belleza natural del entorno. El tiempo en este lugar parece que deja de correr y se estanca, sólo el ruído del agua al precipitarse por la cascada despierta al visitante de este paraje de ensueño.
La entrada de animales y motocicletas está prohibida, aunque estas últimas pueden estacionarse en el aparcamiento que se encuentra enfrente del parque a la sombra.
El único problema que se le puede achacar es la falta de señalización, ya que no existe ninguna señal que indique hacia que dirección dirigirse una vez dentro de Baamonde. Sólo aparece una señal cuando el conductor ya lo tiene enfrente.
Para llegar el visitante debe abandonar la autopista A6 a la altura de Baamonde, salida 522 B. Una vez dentro del pueblo, llegará a una rotonda donde debe coger la segunda salida y a 250 metros, encontrará una desviación a la derecha hacia Bóveda. A tan sólo 400 metros se llega al área.