Este puente del siglo XVIII fue el primero de los grandes viaductos que desde entonces salvaron el río Cruzul en las comunicaciones entre Galicia y la Meseta. El segundo gran puente fue construido con motivo de las grandes mejoras introducidas en la N-VI hace cerca de 40 años, y el último es el de la autovía. Los tres están a muy pocos kilómetros de distancia y son visibles a la vez, aunque esta no es la única característica que los une, dado que en todos los casos fueron considerados técnicamente punteros en el momento de su construcción.
Además, el más antiguo sum a sus características arquitectónicas detalles históricos. En aquella zona tuvo lugar una de las batallas libradas contra los franceses.
Según señala el alcalde, Manuel Martínez, con frecuencia acuden a visitarlo turistas de países como Inglaterra, y también llegan al lugar turistas foráneos en autocares.
La construcción del puente está ligada a la de la carretera nacional, con motivo del gran impulso de las obras públicas durante el reinado de Carlos III. Aunque los orígenes están en la vía romana de Astorga a Lugo y Betanzos, la declaración de camino real y posteriormente la construcción de la carretera radial fue vital para las comunicaciones de la mitad norte de Galicia y para el desarrollo de la comarca de Becerreá.