Sarria, capital de la solidaridad

LUGO

La villa y el monasterio de Samos acogieron el encuentro bianual de los voluntarios de la Cruz Roja que reunió a más de 300 personas de todas las asambleas de Galicia

14 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Sarria y el monasterio de Samos se convirtieron durante un día en el epicentro de Galicia en solidaridad por celebrarse en ambos lugares el Encontro de Voluntariado de Cruz Roja de Galicia que se celebra cada dos años.

Los actos comenzaron con una recepción en el monasterio de Samos en la que el prior, José Luis Vélez, volvió a dejar más que patentes sus excelentes cualidades como anfitrión, al igual que el regidor de la localidad, Julio Gallego.

El encargado de dirigirse a los más de 300 asistentes fue el ex director del Inserso, el sarriano Ángel Rodríguez Castedo, que ofreció una ponencia en la que destacó la importante labor de todas las personas que realizan labores de carácter social en el mundo actual.

Una vez finalizada la conferencia, la presidenta autonómica de la organización, Carmen Colmeiro y los cuatro presidentes provinciales entregaron un elevado número de distinciones a los voluntarios que se distinguieron por su labor en los últimos años.

La ceremonia que se puede considerar como central tuvo lugar en la explanada del NH Hotel Alfonso IX de Sarria en la que había colocada una gran carpa en cuyo interior los organizadores tenían escondidas casi 200 palomas de la Sociedad Colombófila Lucense que tuvieron un papel importante en el espectáculo.

El encargado de dirigir la ceremonia fue enumerando los principales valores que forman el espíritu de las personas que se integran en Cruz Roja y cada vez que nombraba uno de ellos un niño o una niña soltaban una paloma. Al final se abrió un lateral de la carpa por la que salieron el resto de aves entre los aplausos del público.

La jornada concluyó con una comida de confraternidad entre todos los asistentes que contó con un colofón que no estaba en el programa, la actuación de la coral Sarricanta, que supuso una excelente guinda a un día en el que una amplia representación de los 8.000 voluntarios que tiene la organización en toda la comunidad pudieron compartir tranquilamente experiencias. Seguro que todas ellas cargadas de unas grandes dosis de humanidad.