«Los sueños no hay que postergarlos por el temor a la crisis»

Jorge Paz

LUGO

Elimar Galviatti (Caracas, 1972), ha puesto con su marido una empresa de innovación en servicios informáticos, en momentos en que los proyectos de los emprendedores quedan en un cajón.

-¿Qué han invertido en su empresa?

-Todo el capital que trajimos de Venezuela, junto con las ganas, la energía y la ilusión. Es un proyecto que tenemos desde antes de venirnos y decidimos hacerlo ahora porque creemos que los sueños no hay que postergarlos. Crisis va a haber en cualquier época.

-¿Recibieron ayudas?

-Hicimos un seminario para pulir la idea, hacer el plan de empresa, y luego las gestiones para abrirla. Nosotros consideramos todo eso una ayuda. Sabemos lo complejo que es gestionar las cosas en otros países, y aquí pudimos hacer los trámites en poco tiempo y las cosas salen. Además estamos tramitando ayudas de arranque de empresa y una de guardería para poder trabajar tranquila, sabiendo que mi niño está bien.

-¿De dónde surge el nombre?

-La empresa se llama A-Porta, jugando con la puerta dicho en gallego, y lo que aportamos en el sentido de tranquilidad, a los abonados. Incluso les dejamos un ordenador mientras les resolvemos sus problemas informáticos. Comenzamos haciéndoles un diagnóstico en forma gratuita, sobre el riesgo en que puede estar su plataforma tecnológica.