El comité de empresa de Leche Pascual buscará el asesoramiento de un despacho laboralista para afrontar el expediente de extinción de contratos de los 155 trabajadores de la planta de Outeiro de Rei, según confirmó ayer su presidente Pedro Neira, que se presentó por una candidatura independiente. Por el momento, la empresa no les entregó la documentación económica en la que basan la drástica decisión, que conllevará el cierre de la planta. Esperan recogerla en la reunión convocada por la empresa mañana viernes, en Benavente. En esta localidad están citados todos los comités del grupo.
El grupo empresarial burgalés mantuvo ayer silencio e insistió que todo lo que tenía que aportar, al menos de momento, estaba explicado en la nota remitida el día anterior, en la que comunicaba la presentación del ERE para 225 trabajadores, de los que 155 son los de la planta lucense. Por el momento no ha trascendido si el expediente ante la autoridad laboral lo presentarán disgregado en Lugo y en Burgos o si por el contrario lo unificarán y lo tramitarán en Madrid.
El alcalde de Outeiro de Rei citó para hoy a los regidores chairegos para diseñar una campaña para tratar de mantener los puestos de trabajo de la industria láctea. Entre los afectados por el ERE figuran varias personas pertenecientes a la misma familia, que temen por sus empleos.
ERE inesperado
El presidente del comité declaró ayer que ni él ni sus compañeros en el órgano de representación de los trabajadores se esperaban que en la reunión convocada para el miércoles pasado, a las seis de la tarde, les comunicaran la intención de presentar un expediente de extinción. Según dijo, a finales del pasado año la empresa les comunicó, al igual que en ejercicios anteriores, los planes de producción. Éstos se estaban cumpliendo y la decisión de la empresa de dejar de recoger a las cooperativas Melisanto y Tierra Llana no despertó en ellos ninguna inquietud, dada la situación del sector y porque, pese a la reducción de las entregas de leche, se seguían manteniendo los planes.
Ayer hubo actividad en la planta de Outeiro de Rei, pero más limitada que en las últimas semanas. Entre los ganaderos que siguen entregando su leche a Pascual reina una gran incertidumbre, pese a que representantes del grupo les comunicaron que les van a seguir recogiendo la leche. Para acallar la inquietud que reina entre este colectivo, integrado, según Xóvenes Agricultores por 332 ganaderos, a los que les recoge 380.000 litros diarios, a los afectados les dijeron que la planta de Outeiro de Rei dejará de funcionar como fábrica y por eso se desprende de la plantilla, inicialmente de todos los trabajadores, y pasará a ser un centro de recogida de leche del grupo.
Venta de la planta
Sobre el futuro de la planta de Outeiro de Rei, en la que Pascual realizó importantes inversiones en el año 1998, se baraja también la posibilidad de su venta. De hecho el grupo burgalés ofreció a varias industrias del sector las instalaciones en régimen de alquiler. La venta, según algunas fuentes, podría ser a otro empresario de la misma actividad e incluso se baraja que se haga cargo de las instalaciones una cooperativa surgida del propio grupo burgalés para poder procesar en Outeiro leche de marcas blancas.
Diversos informantes siguen insistiendo en que el fundador del grupo, Tomás Pascual, dejó bien atado antes de su fallecimiento cómo quería que continuara funcionando su emporio. Las condiciones impuestas impiden a sus herederos entrar en este segmento de producción. Precisamente la bajada de las ventas de las leches de marca y en concreto de Pascual, la más cara del mercado, es uno de los argumentos esgrimidos por la empresa para plantear el ERE.
Entre los empresarios cuyo nombre se baraja como posibles compradores de la planta de Outeiro figura el administrador único de Leite Río, Jesús Lence. El industrial declaró ayer que esa operación no figura en las previsiones de su grupo, que cuenta con tres fábricas en la provincia de Lugo y otra en A Coruña.
Lence no quiere la planta
Lence insistió en que su prioridad es en estos momentos Leyma, la planta coruñesa por la que están apostando con la puesta en marcha de líneas nuevas de batidos y natas y de diferentes formatos de leche.
«Tenemos -dijo- cuatro plantas en Galicia funcionando en estos momentos al 60% de su capacidad. Podemos envasar aún más de un millón de litros al día y en estos momentos no necesitamos más fábricas ni nos vamos a embarcar en otros proyectos». Jesús Lence Ferreiro aprovechó para enumerar uno a uno todos los productos nuevos que están a punto de salir al mercado de sus instalaciones coruñesas.