Las industrias no se ponen de acuerdo en el porcentaje de ventas de las denominadas marcas blancas o de distribuidor. Mientras fuentes del grupo Leche Pascual hablan de que sobrepasan el 51,4% (esta industria anunció en varias ocasiones que no va a entrar en este tipo de mercado), otras industrias, como la lucense Leite Río aseguran que el consumo de este producto sobrepasa el 70%, frente al 30% que representan las marcas. Es difícil de entender que si, tal como aseguran las industrias, descendió el consumo de leche con la crisis económica, las importaciones de leche crezcan de la forma que se desprende de las estadísticas de la Agencia Tributaria, en provincias como las gallegas, que son en las que están concentradas las granjas. El consumo de leche en España, según datos proporcionados recientemente por Leite Pascual supusieron pasar de los cien litros por persona y año que se consumían en el 2000, a los 77,8 litros por persona del pasado año, es decir, 22 litros menos en ocho años. Los precios Los ganaderos están a la expectativa de lo que les pagarán las industrias por la leche entregada en el mes de marzo y que cobrarán a mediados de este mes. Las fábricas ya anunciaron semanas atrás que el precio seguirá descendiendo en los próximos meses. Entre algunos productores el temor existente ya no se refiere tanto a los precios que cobrarán, sino a la garantía de que las industrias recojan toda la leche que se produce en las explotaciones de la provincia y que la puedan cobrar a precios de mercado. El fantasma de lo ocurrido con Melisanto recorre la provincia.