«La cuenca alta es la zona de más diversidad de la Península y se está destrozando con paseos y barbaridades»
LUGO
Ramil dirige el Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural, que depende de la USC y que tiene su sede en Lugo, y es profesor en la Escola Politécnica del campus lucense. Hablando con él, resulta casi inevitable preguntar por el grado de cuidado del río o por las amenazas que sufre este ecosistema. La respuesta es clara. «El tramo del Alto Miño es la cuenca de mayor diversidad que tenemos en la Península [Ibérica], y se está destrozando con paseos fluviales y barbaridades», dice. Cuando se habla de losa problemas de la cuenca alta, a menudo se habla y se ha hablado de la contaminación difusa como una de las causas de problemas ambientales, cuestión que en cierto modo rechaza. «La contaminación difusa -sostiene- no es el mayor problema. Puede haber depuradoras que no depuran bien. Hay polígonos que no tienen la depuradora que deberían». De todos modos, subraya que el sector primario no puede ni debe ser visto como parte principal del problema: en ese sentido afirma que considera «vergonzoso» echar la culpa de la contaminación a los campesinos. Sí recalca, por el contrario, otras situaciones, como la de Lugo: se está construyendo una depuradora, pero mientras tanto la actual, dice, no funciona en las circunstancias que serían exigibles. Helechos Ramil destaca la importancia del Miño como un ecosistema cuya conservación cree imprescindible citando un tipo de helecho, Isoetes fluitans : explica que solía abundar en Galicia, pero que los mejores ejemplares van quedando en Terra Chá porque en otros lugares, declara, las minicentrales y las concentraciones parcelarias van minando su número. Así las cosas, sostiene que resulta necesario potenciar la educación ambiental y fomentar el conocimiento de los valores y de los recursos naturales de la zona para que se asuma su importancia Ramil alerta contra promociones erróneas, y afirma que los valores naturales deben primar, incluso como reclamo turístico, por delante de nuevas infraestructuras.