Victorino M., un anciano de 80 de Monterroso, que vivía en una infravivienda en Feira Vella, se quedó sin techo para pasar la noche y acabó siendo atendido en el Hospital Xeral, como consecuencia de un incendio. El octogenario estaba preparándose algo de comer en una cocina de butano cuando ésta prendió fuego. Las llamas se extendieron rápidamente por el techo de la construcción, que era de madera y en poco tiempo la edificiación quedó inhabitable.
Victorino intentó hacer frente al incendio y evitar quedarse en la calle. No lo consiguió. Sus esfuerzos le reportaron una intoxicación por inhalación de humo y una quemadura en un pie. Fue trasladado en ambulancia al Hospital Xeral donde a primera hora de la noche le estaban prestando asistencia.
Ayer tuvo que quedarse en observación en el Hospital Xeral y por fin, pudo cenar caliente. Personal del Grupo de Intervención Rápida del Ayuntamiento de Monterroso puso el caso en conocimiento de los servicios sociales, dado que el anciano, que vive solo y carece de familia, en el momento que reciba el alta no tendrá adónde ir. Posiblemente le buscarán una solución provisional, a través de una acogida temporal, en tanto no encuentran otra definitiva.
Única casa
La vivienda que destruyó el fuego era la única de la que disponía esta persona para alojarse. Los enseres que había dentro y que eran propiedad del anciano también resultaron dañados por el fuego. Victoriano se quedó prácticamente con lo puesto.
Al lugar del siniesto se trasladaron, además de miembros del Grumir, con dos motobombas, una carroceta del servicio contraincendios de Medio Rural y guardias civiles.
El incendio destruyó aproximadamente la mitad de la infravivienda de Victoriano, de unos sesenta metros cuadrados de superficie. Tuvo suerte de poder salir de la casa, aunque sufriera una intoxicación por inhalación de humo y las quemaduras en un pie cuando trató de afrontar el solitario el incendio. Los primeros cuidados se los prestaron en la ambulancia que trasladó al octogenario al Hospital Xeral.
Bombona de butano
El personal que trabajó en la extinción del siniestro lo hizo con cierto temor, dado que era conocedor de que dentro de la vivienda en llamas había una bombona de butano que temían que pudiera hacer explosión. La cocina sobre la que se asentaba fue la que originó el fuego. Las llamas saltaron al techo y en poco tiempo fue imposible evitar que se propagaran por toda la superficie. El tejado del edificio, en el que el anciano guardaba una motocicleta, quedó totalmente destruido. Las tejas se desplomaron al vencer la estructura de madera.
El anciano que se quedó sin casa en Monterroso era una persona muy conocida en la localidad. Vivía solo en la infravivienda de Feira Vella desde hacía tiempo.