Los destrozos del ciclón en el paseo de los enamorados siguen sin reparar

E. M.

LUGO

Hace unos dos meses que el ciclón Klaus destrozó, entre otros muchos, el entorno de las antiguas fábricas de Sargadelos y el paseo de los enamorados. Desde entonces y a día de hoy el paisaje sigue siendo desolador: árboles arrancados de raíz caídos sobre las mesas de piedra dispuestas para el ocio e impidiendo el paso a uno de los paseos más concurridos por los turistas y visitantes. Este puente festivo la imagen fue desoladora y dentro de quince días está ya ahí el puente festivo de Semana Santa. El alcalde de Cervo, Alfonso Villares, hizo varios llamamientos a la Xunta para que se reparen los daños y recuerdo que hace dos meses el propio Pérez Touriño, tras el temporal, visitó ese entorno de Sargadelos y se comprometió al arreglo. La imagen contraria es la del Souto da Retorta, limpio e impecable. Ayer un redactor de La Voz visitó el eucaliptal y está en perfectas condiciones por parte de la Xunta, encargada de este monumento natural. No así el valle de Naseiro; como muestran las fotografías tomadas ayer a mediodía, los desperfectos en el valle donde se celebra la romería siguen igual, sin reparar tras el ciclón. Árboles caídos sobre casetas e incluso postes de la luz tendidos sobre los eucaliptos. Hay más parajes así en A Mariña, sólo son dos ejemplos.