El Galgo Irlandés es uno de los centros veterinarios de Burela, cuyo gerente es Francisco Alonso (Logroño, 1966). Lo abrió hace cinco años con el nombre de su perro preferido.
-En España hay asociaciones que denuncian el maltrato de los galgos cuando ya no valen para la caza.
-Hay asociaciones que vienen de Francia a recogerlos... En relación con los perros de caza, aquí algunos los abandonan al final. No lo hacen todos, pero creo que son excepciones(...) Creo que los cazadores en general deberían portarse mejor con los animales, pero los consideran herramientas, no veo que exista el vínculo afectivo que hay entre una persona y su mascota. Además hay quien se deshace de los que «no valen» de la camada. Le digo a quien lo va a abandonar que al menos le ponga una inyección.
-¿Cree que es una práctica habitual el abandono de mascotas?
-Es generalizado, pero hay una estacionalidad, al acabar la temporada de caza, y otro pico en enero, tras los regalos de Navidad. Es un problema de este país. En Francia hay un nivel cívico más alto que el que tenemos nosotros. El precio de una eutanasia a un perro moribundo aquí cuesta sobre 30 euros, si cruzas la frontera 180 y allí sí lo pagan. Aquí parece mucho.
-¿Le llegan todo tipo de mascotas?
-A partir de los últimos años se empezaron a ver también iguanas, las tortugas de oreja roja o de tierra, etc... El tema de los hurones está de moda y hay bastantes. En general hay mucho merchandising en relación con las mascotas.