El PP de Monforte se deja querer por los empresarios

L. D.

LUGO

Acostumbrados en los últimos años a clamar en el desierto, los concejales del PP de Monforte tratan de digerir el nuevo rol que les ha correspondido tras las últimas elecciones autonómicas. Pese a estar instalados en los bancos de la oposición municipal, a los populares se les ve ya como interlocutores ante el nuevo Gobierno de la Xunta. Desde la delegación de la CEL ya se les trasladó extraoficialmente una invitación para «hablar de varios temas», entre ellos su posible retorno a la comisión de infraestructuras que vela por la ejecución de los plazos para la puesta en marcha del puerto seco.

Los responsables locales del PP no se pronuncian de momento sobre esta posibilidad. La excusa es que su retorno a la comisión de infraestructuras será valorada en una próxima reunión del grupo municipal. De fondo, sin embargo, está el temor a convertirse, de buenas a primeras, en objetivo de los dardos sobre hipotéticos retrasos en la ejecución de las infraestructuras pendientes. «Dende que marchamos da comisión ninguén se acordou ata agora de nós», señala en privado un concejal popular.

En la CEL existe cierta inquietud sobre la incidencia de los resultados electorales en el devenir de los proyectos que figuran en la agenda de la comisión de infraestructuras. En el caso concreto del puerto seco, ni siquiera la campaña electoral, pródiga en anuncios altisonantes, sirvió para que surgiesen novedades fuera de las garantías expresadas por el alcalde.

¿Cuál puede ser el próximo paso de la comisión en este sentido? «Os compromisos sobre o porto seco están aí. Ao mellor agora lle toca a outros mover ficha», argumentaba ayer un miembro del gobierno municipal. Las reservas del PP, por lo que parece, están fundadas.