El letrado que defiende a Collado aseguró repetidamente a lo largo de la sesión de ayer que no hay pruebas contundentes y claras para incriminar a este hostelero burelés. En este sentido dijo que la policía científica no halló absolutamente nada que fuera de su cliente.
En cuanto a la ausencia en el entierro de Juan Carlos Estévez manifestó que ese día José Antonio estaba enfermo de la espalda y que no podía asistir. Recordó que ese detalle no lo comprobaron los investigadores.
Por lo que respecta a las llamadas de teléfono, destacó que no constaban las que pudo efectuar Collado a la víctima el día en que ocurrieron los hechos.
Otro aspecto en el que incidió fue en el desodorante. Señaló que no podía demostrarse que hubiese sido adquirido por el hostelero burelés en el supermercado de Foz, si bien los guardias dijeron que el fabricante les dijo que ese lote era muy posible que se vendiese en el establecimiento.