Uno de las principales acusaciones de la oposición sobre Pablo López es que carece de poder en el gobierno, algo que él rechaza de plano.
-¿Qué le parece que digan que no tiene peso?
-Hay que distinguir dos tipos de peso. Si se refiere al político creo que ya lo he contestado y tendrían que consultar el DOG y el BOP para ver que se está haciendo lo que he prometido. Si es el peso físico, evidentemente que he adelgazado, ya que me preocupan Sarria y los sarrianos y no otros que quizás piensen solo en su propio interés y la forma de vivir de la política.
-¿Qué le parece el papel de la oposición?
-La oposición se ha instalado en el no a todo, es decir ha vuelto a las cavernas al mismo tiempo que se ha tirado al monte. Nunca me he encontrado con una oposición que pretende bombardear y ejercer de francotiradores a todos los proyectos que el Concello presenta. Cabe señalar que cuando se aprobó el plan de encauzamiento, vital para el desarrollo económico del ayuntamiento, gracias a que teníamos la mayoría se aprobó. Si no fuera así ni el centro de salud ni la piscina climatizada se podrían construir como en el fondo pretendía este PP.
-¿Le molesta que le ataquen constantemente?
-En absoluto, si me molestase no me hubiera presentado a las elecciones. Creí que era necesario ante la inoperancia e ineficacia del anterior gobierno municipal.
-¿Qué le parece que se hable tanto de corrupción en los plenos?
-Uno ya está cansado de oír siempre lo mismo. El ex alcalde estuvo cuatro años gobernando en una época en la que el bum inmobiliario alcanzó cotas inimaginables, de tal forma que se ingresó de licencias de obras una media de 1.100.000 euros todos los años y yo preguntó ¿Dónde están esos 4.400.000 euros que se recaudaron? ¿Qué se hizo con ellos? ¿Dónde se invirtieron? ¿Dónde fueron a parar? Estas preguntas no tienen respuesta, ya que en todo ese tiempo no se hizo ninguna obra importante y ahora las reclaman todas de inmediato.