Acicalados en honor a San Antón

G.G.Ubierna gadea.gutierrez@lavoz.es

LUGO

18 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Con borrego, impermeables o de lana, así eran los abrigos de muchos de los perros que esperaban ayer en la Praza Maior por la bendición de San Antón bien arropados. Algunos de ellos llevaban coleta y un pelaje perfectamente ordenado, resultado de una visita a la peluquería para conmemorar el día de su patrón como es debido. El padre Casal , franciscano, fue el encargado de bendecirlos a todos pasadas las 17.20 horas de la tarde y en presencia del presidente de la Protectora de Animales y Plantas, Javier García Calleja . Y entre todos, una cabra. Aunque la mayor parte de los animales congregados en la plaza eran cockers, setters, yorkshires terriers, salchichas, caniches, bulldogs y otras razas caninas de distintas edades y tamaños; de entre todos ellos destacaba una cabritilla blanca y pequeña que intentaba cobijarse todo el tiempo entre las piernas de su dueña. También acudieron algunos gatos domésticos dentro de sus trasportines, para evitar peleas con la mayoría perruna.

Después de la bendición llegó el momento de celebrar la novena edición de la subasta de productos típicos, donados por empresas comerciales, cuya recaudación se destina a cubrir gastos de la Protectora de Animales y Plantas. En total se recaudaron 968 euros, que todavía no se sabe en qué se invertirán, según explicó García Calleja. En el acto estuvieron otros miembros de la directiva de la Protectora y representantes políticos como la concejala del PP Teresa Taboada . El lote más caro. Los precios de cada uno de los productos que salieron a subasta costaban entre un 30% y un 40% menos que el precio del mercado. Aún así, por un lote que incluía lacón, una botella de Rioja, chorizos y orujo se pagaron 70 euros.

Aunque los organizadores se mostraron satisfechos con los resultados, no consiguieron agotar existencias. Una botella valorada en 300 euros en el mercado y que salió a subasta a 150 euros no consiguió captar el interés de ninguno de los asistentes al acto. Ahora, según dijo García Calleja, la pagarán los miembros de la directiva y, claro está, se la beberán.

El presidente de la protectora también tuvo palabras para agradecer «el mérito y el ejemplo» del hombre sueco que fue a recoger a un perro atropellado y agonizante y acabó en el hospital por los mordiscos que le dio.