Ayer fue día de gaitas y obsequios en el asilo de ancianos de Lugo. La Peña Anda, que preside Dito Torrón , no faltó a su cita de visitar a los residentes y también a las Hermanitas de los Desamparados, que son quienes se ocupan de dirigir el centro.
El presidente de la peña y otros directivos efectuaron un recorrido por las instalaciones. Tuvieron como guía especial a la superiora, Marina Casero Díaz , que lleva unos tres años en Lugo, después de haber pasado por A Coruña donde también impulsó obras de mejora en una de las residencias de la congregación. Aquí en Lugo el asilo está funcionando solo una mitad, debido a unas ambiciosas obras de ampliación.
No solo los directivos de la Peña Anda, entre los que por cierto no faltó a la cita el veterano Toñito Crespo Lombardía , participaron en la visita. También lo hicieron los componentes del grupo de gaitas Andaina que ofrecieron música en varios de los comedores de la institución de San Roque y también en el salón de estar, entre otras instancias.
Dito Torrón, el presidente de Peña Anda, es un buen conocedor del asilo y gustoso hizo en ocasiones de guía para que no nos perdiésemos aquellos que no conocemos los intríngulis del laberíntico edificio. Este año también enseñó las dependencias a un médico amigo suyo que ejerció durante muchos años en Canadá y a su esposa de origen chino.
Los visitantes obsequiaron a los residentes con chocolatinas. Dito Torrón recordó como otros años obsequiaban con tabaco a los fumadores, sin embargo acabaron por suprimir este obsequio, entre otras razones porque en el establecimiento está prohibido fumar, en base a la normativa que actualmente está en vigor para este tipo de locales. Creada en 1974. La Peña Anda fue creada en el año 1974 y desde entonces organiza todos los días de Reyes una visita al asilo lucense para obsequiar a los residentes. Además sufragó la comida del día. El primer presidente del colectivo, que hoy alcanza los 600 años, fue el padre del actual. Dito Torrón quiso reservar para el final de la visita de ayer una sorpresa: la concesión al asilo de una ayuda de 6.000 euros por parte de la obra social de Caixa Galicia.