Dulces caseros con un fin solidario

L.R.I.

LUGO

Cáritas y el comedor San Froilán serán los destinatarios del dinero que se ?recaude en el rastrillo de repostería instalado en la parroquia Santiago A Nova

21 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Que la gente se lleve a casa sabrosos dulces caseros a la vez que da un donativo. Esa esa la propuesta de «Dulce Navidad», el rastrillo de repostería que ayer y hoy impulsa el «movimiento apostólico de jubilados y mayores» Vida Ascendente. Mazapanes, tejas, rosquillas, roscones de Reyes, cañas de crema, bizcochos, bombones, e incluso un dulce de leche colombiano llamado arequipe, pero también licores de hierbas, café, fresa o nuez; miel o productos ecológicos se disponían ayer por la tarde sobre las mesas instaladas en la antigua sacristía de la parroquia Santiago A Nova.

Aunque la venta de productos avanza a buen ritmo, enseguida se cubren los huecos, ya que continuamente llegan voluntarios con nuevos postres. «¿Dónde dejo estas rosquillas? Están recién hechas, todavía vienen calientes», preguntaba un hombre de mediana edad a la presidenta de Vida Ascendente en la diócesis de Lugo, Manoli López. Este es el décimo tercer año que se organiza esta campaña solidaria. «Surgió para que los mayores se sintieran útiles, capaces de hacer cosas en favor de los necesitados», explicó. Así, indicó, elaboran postres o colaboran comprando los pocos dulces elaborados que se venden en el mercadillo solidario.

Lo que se recaude en la iniciativa tiene dos destinatarios: Cáritas y el comedor San Froilán. En 2007 consiguieron 2.566 euros. «Yo me conformo con mantener la cifra del año pasado. Se dice que hay crisis pero hay que dar las gracias porque la gente está respondiendo muy bien, es solidaria, y algunos dejan el vuelto o algún donativo», comentó López, encargada del rastrillo junto con María Santos, Susi Lugilde, Manoli Trevín y Rita Álvarez. Vida Ascendente organiza la feria Artenova.