«Ata hai pouco moita xente non quería pezas usadas ou recambios alternativos para arranxar o seu coche, pero desde hai uns meses algunha diche: 'vaime buscar pezas ao desguace' ou 'faime un presuposto con prezos de recambios de competencia'». La visión de Manuel Rivas, propietario de Talleres Rivas, la comparten otros empresarios lucenses del sector, que confirman que el descenso de las ventas de automóviles ha aumentado el movimiento en los desguaces.
Y lo ha hecho en un doble sentido, ya que reciben menos coches, pero detectan un incremento en la demanda de materiales desguazados, según explicó ayer el propietario de Desguaces Herbón, Jorge Herbón: «Notamos que quizás está entrando un 50% menos de vehículos nos desguaces, pero tamén que pezas que antes tirabas para chatarra porque non había comprador agora encontran saída».
Al parecer, ahora en Lugo cada vez hay más conductores que optan por arreglar sus turismos, aunque éstos tengan muchos años o presenten daños importantes. «Antigamente se rompía a caixa do cambio de marchas, algúns tiraban co coche, pero agora iso cambiou», agregó Herbón, que habitualmente trabaja con talleres de toda la provincia. Rivas lo secundó: «Antes, se chegaba un coche cun golpe dianteiro, con raiaduras grandes e faros rotos, por exemplo, xa non se arranxaba, ía para o desguace; e o dono compraba outro».
Con este panorama, fuentes del sector señalaron que durante «dous ou tres anos» acabaron en el desguace turismos que estaban en unas condiciones bastantes buenas. Sin embargo, los tiempos de bonanza se extinguieron hace unos cuatro meses, según manifestaron fuentes del sector. Los bancos cerraron el grifo de las financiaciones y la compra de coches dejó de ser algo al alcance de todos. «Pasa igual que con los pisos, la gente quiere comprar pero no tiene dinero y los bancos ya no conceden créditos como hacían antes», sostuvo una trabajadora de un negocio de O Ceao.
Las de competencia, paradas
Mientras los desguaces continúan trabajando a pleno rendimiento, en empresas dedicadas a la venta de repuestos de competencia no lo tienen tan claro. Este tipo de recambios son una especie de «marcas blancas» de la automoción. Se trata de piezas de desgaste como filtros, embragues o pastillas de freno, réplicas de originales que se venden como genéricos, aunque en muchos casos están fabricados por empresas punteras.
«Os bolsillos non están nin para pezas de competencia», afirmaron desde la delegación lucense de una conocida empresa que distribuye este tipo de recambios.