Los celestes afrontan la semifinal más dura en Cáceres

Javier Muñoz

LUGO

En la segunda semifinal de la LEB Oro se enfrentan dos equipos que, por motivos diferentes, llegan a una final anticipada. Por un lado, el Bruesa, recién descendido de la ACB, ha luchado con el Cai por la primera plaza, que le habría llevado de regreso a la máxima categoría. En el primer tercio de la competición, ocupó el puesto de honor, pero sus altibajos en la mitad del curso hicieron que, por al paso firme de los de Curro Segura, fuesen los aragoneses los que se llevasen el gato al agua.

Por otro lado, aparece el Breogán, otro equipo confeccionado para luchar por las primeras plazas. Salvo en la Copa Príncipe, donde demostró la calidad que atesoran todos los jugadores, el conjunto de Paco García estuvo lejos de la lucha por la primera plaza. No obstante, el Leche Río ha demostrado en el último tercio de la Liga que, después de superar el bache que padecen todos los equipos, es, a día de hoy, el conjunto más compacto, serio y en forma de los que han alcanzado la Final Four. Por todo esto, la eliminatoria es una final anticipada entre dos equipos que en un futuro no muy lejano, pase lo que pase esta tarde, volverán a estar entre los más grandes.

Estiletes

En el aspecto deportivo, habrá que tener en cuenta a los tres estiletes ofensivos de los guipuzcoanos: Isaac López, Panko y Hopkins. Pero sin desmerecer al resto de sus jugadores, que pueden hacer mucho daño. Por el Breogán, el bloque que conforman los de Paco García ha demostrado que cualquier jugador puede convertirse en el justiciero que otros equipos ya poseen sobre el papel. La buena forma en la que Ordín llega a la cita, unida a la confianza que los aleros tienen de cara al aro, será baza fundamental para que el Leche Río consiga esquivar el primer escollo en Cáceres. Sin olvidar que la batería de buenos pívots del conjunto lucense deberá, una vez más, hacer frente a un juego interior pesado, potente y duro como es el del Bruesa. La agilidad y versatilidad de los celestes deberá bregar para imponerse a la robustez y consistencia de los donostiarras en la pintura.

Si en este choque de pesos pesados existe un punto de ventaja entre uno y otro conjunto, ese es el banquillo. Por parte lucense, Paco García ha inculcado a sus jugadores unas ideas muy claras de cara al objetivo único: ascender a la ACB. Por contra, Pablo Laso está dentro del grupo de técnicos que han cambiado la camiseta y el pantalón corto por el traje y la corbata. Ante acontecimientos como este, su experiencia es menor que la del vallisoletano, mucho más curtido en estas lides.

De entrada, el primer punto de partido, el que se librará en el banquillo, lo tiene de cara el Breogán.