El Comité de Apelación de la Federación Gallega de fútbol dio ayer la razón al Atlético Abuín, equipo víctima de una decisión de la Delegación Lucense, que le había declarado perdedor de una eliminatoria de la Copa alevín de fútbol 7 contra el Lugo. Queda por tanto desautorizada la resolución de la delegación provincial del organismo federativo, cuyo responsable es Carlos Mouriz, a su vez director deportivo del Lugo, y al que el Abuín había acusado de favorecer al equipo del que es directivo al desestimar en primera instancia su recurso por una decisión que consideraban injusta.
En dicha eliminatoria a dos partidos el Abuín había ganado en su casa por 1-0 al Lugo el 3 de marzo; en el segundo, el Lugo se imponía por 3-2, ya el 5 de abril. La Federación Española, y también la Gallega para una competición de corte similar, dan por ganadores, si no se especifica lo contrario, a los equipos con más tantos anotados a domicilio, lo que había conseguido el Atlético Abuín. En caso de empate «se declarará vencedor al club que hubiese marcado más goles en el terreno de juego del adversario», reitera la circular 18, del 11 de abril pasado, de la Federación Gallega de fútbol en la temporada 2007-08 sobre un campeonato de fútbol 7.
Sin embargo, en la vuelta, escudándose en un resultado de tablas (la normativa recalca que este sólo se da si los marcadores hubieran sido idénticos para los equipos de casa en ambos partidos), desde el Lugo se instó al árbitro a dirimir el resultado final desde la tanda de penaltis, porque las reglas del torneo así lo establecen para este supuesto.
En el punto fatídico venció el Lugo. Sintiéndose estafado, el Abuín recurrió al Comité de Competición local, del que forma parte Carlos Mouriz, entre otros integrantes, recuerda Julio Pacios, el coordinador general del Abuín. Este tribunal decidió darle la razón al Lugo, al estimar que sí se había producido un marcador que debía resolverse a los penaltis.
Trato de favor
Desde el Abuín consideran que Mouriz, que también detenta el cargo de presidente del club Escuelas Lucenses, dio trato de favor con la decisión tomada al equipo a cuya estructura pertenece. De ahí la voluntad del club de recurrir a instancias superiores hasta que se les diera la razón. La sentencia del Comité de Apelación rebate la tomada por la Delegación y lo expone de forma textual: «No deja lugar a duda que [el Atlético Abuín] resulta el vencedor de tal eliminatoria y por lo tanto no puede dársele validez alguna al lanzamiento de penaltis efectuado al final del encuentro disputado el 5 de abril». También recuerda que «no hubo necesidad» de tales lanzamientos.
Apelación es explícita al desautorizar la decisión del sub Comité de Competición de la Delegación de Lugo, encabezado por el propio Mouriz, al dejarla «sin efecto». Por tanto, los niños que integran el también equipo lucense serán los que jueguen contra el Chantada, rival en la siguiente eliminatoria, suspendida de forma cautelar hasta que no se tomara una decisión definitiva.
En los Antecedentes de Hecho de la redacción de la sentencia, se recuerda que el Lugo presentó «las alegaciones que estimó oportunas en defensa de su derecho». En los Fundamentos de Derecho, se estima que «hay falta de claridad en la nota del calendario de competición» en la que se explica que «en caso de empate, se procederá al lanzamiento de penaltis». «No hay tal falta de claridad, porque el empate nunca existió», recuerda Pacios, que también quiere exponer que su enfado no es con el Lugo sino con los que tomaron la decisión, y la ratificaron, de darles la eliminatoria por perdida.
Pedir la dimisión
En una carta, el Abuín exigió a Mouriz que dimitiera de sus cargos en la Federación, «debido a su incompatibilidad de criterios en los que se ve inmerso, y en los que no es capaz de ser imparcial». En este mismo escrito hacen constar su «malestar e indignación por la Delegación y Comité de Lugo así como su responsable».
Pacios reconoce su satisfacción: «Era una injusticia que ha sido subsanada». De todas formas, el Lugo tendrá la oportunidad, como así manifiesta la sentencia, de recurrir esta última decisión, que les aparta del torneo, ante el Comité Galego de Xustiza Deportiva de la Xunta de Galicia. El plazo de es quince días hábiles.