El porcentaje obligatorio que los promotores de toda obra nueva deben destinar a Vivienda de Protección Autonómica (VPA) puede convertirse en una nueva traba a la aprobación provisional del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM). En los documentos que envió el equipo redactor se establece que este porcentaje debe ser del 40%, una cantidad que el Partido Popular considera excesiva, sobre todo, alegan los populares, teniendo en cuenta la recesión del sector inmobiliario. La negociación de esta cuestión, y de otras como no dejar fuera de ordenación las entreplantas o los áticos de más de 45 grados de inclinación, condicionarán el apoyo del PP al plan de urbanismo.
El portavoz del PP en el Concello, Joaquín García Díez, explicó que, una vez acabe el estudio de toda la documentación, presentará en la alcaldía su «propuesta de mínimos» porque, «un día más, seguimos viéndonos en el papel de correctores». Los populares denunciaron, un día más, que la mayor parte de los cambios acordados no se han plasmado y que, en lugar de ir solucionando cosas, se van descubriendo otras nuevas. Este es el caso del porcentaje de vivienda nueva y de protección. «Suponemos que se trata de una imposición de la Xunta o del BNG, pero creo que, en Lugo, puede repercutir negativamente», comentaba el popular Jaime Castiñeira, subrayando que la ley todavía no establece tal cantidad.
García Díez apostilló que verían «más lógico» un porcentaje de un 30% de protección frente a un 70% libre porque, el 40% supone «casi la mitad de toda obra» y, continuó García Díez, «es un nuevo agravante a la crisis inmobiliaria, por lo que creo que vamos a hacer muy bien pidiéndole al alcalde que se replantee esta cuestión».
El alcalde, José López Orozco, comentó que «debemos ir a lo que se va a producir. ¿Qué es mejor, que lo llevemos ahora en el plan o que tengamos que modificarlo tres o cuatro meses después de aprobarlo porque nos obliga la ley?». En cualquier caso, el alcalde no dio por zanjada la cuestión y dijo que no tiene claro si la vivienda de protección autonómica «debe ser un 40%, un 30% o una media».
Edificabilidades sensibles
La concejala responsable de las cuestiones de urbanismo en el Bloque Nacionalista Galego, Paz Abraira, puso ayer otra cuestión sobre la mesa puesto que pidió revisar con detalle las edificabilidades de zonas consideradas sensibles por su ubicación. Este sería el caso, según indicó Abraira, de el Plan Especial de de Reforma Interior (PERI) 2 en Acea de Olga (junto a la Casa Diocesana); el PERI 3 en Paxariños (zona cercana al río Rato); el PERI 6 en O Carme o el urbanizable de San Lázaro S-2R en A Ponte.
Estas zonas están en espacios ambientales «sensibles» o de «alto valor paisaxístico» y con mucha pendiente, por lo que hay que evitar edificabilidades altas para que no se repita lo ocurrido en la finca de O Garañón, junto a las cuestas del parque. En ese terreno, ya hay licencia para construir los tres primeros bloques de una urbanización que proyecta seis edificios de casi 28 metros de altura, escalonados para conseguir vistas al río desde todos ellos.