08 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Los efectos de la desaceleración ya se están notando en el empleo y en concreto en la construcción. Curiosamente en A Mariña, con problemas añadidos, no se refleja en la medida que se esperaba, sino más bien todo los contrario. Los propios constructores reconocen que se trata de un cambio de ciclo y que habrá que aguantar. En vez de 100, ganarán 50.