Alrededor de 1.000 vecinos de los barrios coruñeses de Mesoiro y Eirís volvieron a manifestarse anoche por el centro de la ciudad contra el realojo de los chabolistas de Penamoa, un asentamiento conocido como el gran supermercado de la droga de A Coruña.
La marcha se inició a las ocho de la tarde y discurrió por varias calles céntricas de la ciudad hasta llegar a la plaza de María Pita, donde se encuentran la sede del Ayuntamiento y la vivienda del alcalde, Javier Losada. Los manifestantes emplearon dos horas en recorrer los dos kilómetros de la marcha. Aparte de ir a paso lento, se paraban durante minutos en los cruces con mayor nivel de tráfico para provocar un mayor colapso.
Esta será la última manifestación que convocan los vecinos de Mesoiro y Eirís en caso de confirmarse la promesa del alcalde de que no irá ningún chabolista de Penamoa a esos barrios. Los manifestantes le dieron al Ayuntamiento 15 días de plazo para crear una comisión municipal con una representación de vecinos. El regidor convocó esa primera comisión para el próximo miércoles.
Ayer, además, el vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, visitó A Coruña y realizó un llamamiento a la «serenidade» a los vecinos de Mesoiro. Tanto Quintana como Losada reiteraron que el proceso de integración de los chabolistas será analizado con detalle en una comisión que se ha creado al efecto, con el objetivo de llevar a cabo el realojo de la mejor manera posible.
Por su parte, el presidente del Partido Popular de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, describió la situación como «un tema difícil, con el que no conviene hacer demagogia», pero aseguró que «es muy difícil hacerlo tan mal en tan poco tiempo», refiriéndose a la corporación municipal coruñesa.
«La ciudadanía quiere que no se le falte al respeto, por lo tanto, el BNG y el PSOE no pueden mentir a los ciudadanos y lamentamos que la situación se haya gestionado de esta manera, ocultando información y la verdad sobre estos problemas», añadió. ?Núñez Feijoo destacó el derecho de todos los ciudadanos «a una vivienda digna, pero también a cumplir sus obligaciones».