Economista, periodista y director de un instituto en Madrid, el lucense José Luis Fernández Liz afirma que lo único verdaderamente destacable en su currículo es ser gallego hasta las últimas consecuencias. Residente en Madrid desde su adolescencia, expone simultáneamente en el Teatro de Madrid una muestra de fotografía creativa Detrás de la mirada, y en Pontedeume otra diferente con el curioso título de Pontedeume Ho-yer.
-¿Qué significa «Pontedeume Ho-yer»?
-Pontedeume Ho-yer quiere ser la visión actual de un tiempo pasado, un intento un tanto alocado de dotar a las imágenes de algo que no poseen. Al hacer una foto el tiempo se detiene en ella, de alguna forma la hace eterna. En el fondo, es realmente un proyecto imposible que trata de devolverles a las fotos el tiempo que en su día les ha sido robado.
-¿Es realista la exposición de Pontedeume?
-Sí, es un trabajo que he estado realizando a lo largo de tres años con fotografías antiguas y actuales de Pontedeume. Se trata de incorporar a las imágenes una dimensión que de por sí no tienen, que es el tiempo.
-¿Se considera más artista que fotógrafo o al revés?
-Nunca he tenido la sensación de ser ni demasiado artista ni demasiado fotógrafo. Creo que soy un observador atento que va por la vida con una cámara colgada al hombro. Lo que me apasiona es ir por la calle con los ojos muy abiertos a encontrarme con esa fotografía que me espera.