El patio de Parga se hace plural

LUGO

El CEIP Santo Estevo intercambia con sendos centros de Madrid y de Cataluña experiencias docentes y culturales

26 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La aventura del saber suprime barreras y distancias. Un colegio con poco más de medio centenar de alumnos, enclavado en una localidad de varios centenares de habitantes, puede estar, de entrada, en las antípodas de un centro docente de las afueras de Madrid o de otro enclavado en la costa de Barcelona. Si a cada uno lo asociamos con su localidad, el contraste se hará más concreto: Parga, a priori, poco tiene que ver con Tres Cantos (Madrid) o con Vilassar de Mar (Barcelona); pero no es poco sino mucho lo que puede unir y une a los tres lugares.

El CEIP Santo Estevo, con sede en esta localidad chairega participa con sendos centros de las poblaciones de Tres Cantos y de Vilassar de Mar -el Colegio Aldebarán y la Escola del mar, respectivamente- en el programa El patio de mi cole es particular, como los demás, que impulsa el Ministerio de Educación y Ciencia

Comparar diferencias entre unos lugares y otros y entre las formas de enseñar y de aprender en cada uno de sus sitios es el propósito perseguido por la iniciativa, que, sin embargo, desemboca en una comprobación más bien alejada de las diferencias: «No fondo -afirma el director del colegio de Parga, Manuel Vizcaíno- todos facemos o mesmo».

La experiencia, además de los contactos que se establecen a distancia, incluye encuentros en los que uno de los centros acoge a representantes de los otros dos. Profesores de Parga se desplazaron a Tres Cantos y a Vilassar de Mar, y en primavera recibirán la visita de docentes madrileños y catalanes.

Actividad extraescolar

El simple recuerdo de lo observado y escuchado en esos intercambios parece reflejar que el trabajo pedagógico, en las materias curriculares y en las actividades extraescolares, no es tan diferente. ¿Que Parga organiza actividades para celebrar el Día de la Paz? Los otros centros también. ¿Que el Día das Letras Galegas refleja la personalidad diferenciada de Galicia y un centro como el CEIP Santo Estevo prepara actos por ese motivo? Un centro del norte de Madrid como el Colegio Aldebarán cuenta con una semana cultural.

Los tres colegios tienen sendos comedores para sus alumnos, aunque solo el de Parga está gestionado directamente por el centro. Los tres funcionan con jornada de mañana y tarde, aunque la Escola del mar tiene seis horas lectivas al día.

De todos modos, el intercambio no solo está reservado a profesores sino que cuenta con la participación de los alumnos. Vizcaíno lo explica con un ejemplo: sendos grupos de cada centro leen un libro o un cómic, hacen un trabajo en el que resumen el contenido y los intercambian entre sí. El director advierte además de que la participación incluye tanto a los alumnos de Infantil como a los de Primaria.

Problemas de suelo

Los alumnos de un centro conocen a los de los otros por fotografías, con lo que el contacto se hace más cálido. Sin mencionar que se hayan intercambiado fotografías, Vizcaíno afirma que el entorno de los centros ofrece contrastes. Los dos colegios que comparten con el de Parga este intercambio están en zonas de crecimiento demográfico; pero mientras en Tres Cantos, explica Vizcaíno, no parece haber problemas de suelo, en Vilassar de Mar encontrar terreno es misión casi imposible, no porque escasee sino porque se lo disputan las constructoras. «En Parga -comenta el director- non pasa iso».